¿No habría otra manera más natural de transmitir la Palabra en lugar de gritar simplemente: “¡Cree en Jesucristo!”?

Hace dos años en “La difusión de la Palabra” meditamos que debíamos transmitir el valor de la Palabra acorde a nuestros tiempos y de manera más efectiva.

Al igual que las marcas del mundo hacen anuncios para dar a conocer su lado positivo y su valor, ¿qué tal sería si lo emitiéramos como una publicidad? Y así “La difusión de la Palabra” se ha convertido en anuncios para transmitir la Palabra.

En el periódico que lee el padre, en el metro para ir al trabajo cada mañana, en las paradas de autobuses, etc. hemos podido llevar la Palabra a la vida cotidiana con toda naturalidad y su resultado ha sido que muchas personas han conocido a Dios.

Era una manera poco común de hacer llegar la Palabra, pero se puede apreciar que cada vez más está siendo bien recibido y renovándose continuamente.

“La difusión de la Palabra” va a continuar anunciando el amor de Dios, la marca más preciada del mundo, una y otra vez.

¿Qué es “La difusión de la Palabra”?